martes, 31 de diciembre de 2013

Precio Voluntario al Pequeño Consumidor



Publicado por: Jaime Arbona Palancar
En: Tarifas Gas y Luz



El Precio Voluntario al Pequeño Consumidor de electricidad es la nueva tarifa regulada en el mercado eléctrico. Esta tarifa sustituye a la hasta ahora llamada Tarifa de Último Recurso tras la reforma energética anunciada por el gobierno para eliminar el déficit de tarifa del mercado eléctrico. 

Tarifa Precio Voluntario al Pequeño Consumidor 

Esta tarifa seguirá la misma regulación que la hasta la fecha Tarifa de Último Recurso de electricidad. En principio, esta nueva tarifa supondrá un incremento en los peajes de acceso, con lo que tendrán acceso el mismo tipo de clientes (usuarios domésticos con una potencia contratada menor a 10 kW). 

Comercializadoras del Precio Voluntario al Pequeño Consumidor 

En la reforma eléctrica se ha ampliado además el número de comercializadoras que podrán ofrecer esta tarifa de forma oficial. Hasta la fecha, las compañías que podían ofrecer estas tarifas de forma oficial eran las Comercializadoras de Último Recurso


A día de hoy, no se conocen las empresas que se añadirán a estas últimas anteriores como comercializadoras de las tarifas reguladas. 

Con la ampliación del número de compañías que podrán suministrar las nuevas tarifas de último recurso de electricidad se intentará diversificar el mercado dando paso a las pequeñas compañías.


La Luz ha subido un 60 % en España desde 2008


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, 
ha anunciado un encarecimiento del recibo del 2,3%
 para el primer trimestre de 2014. 


Tabla publicado por ABC.


Con los mismos datos de este artículo hemos elaborado nuestro propia tabla.
 Sumamos todos los datos del 2013 y lso desglosamos en dos columnas:
Azul con el incremento después de intervenir el Gobierno la subasta de la CESUR
y verde con el incremento si no se hubiera intervenido la subasta.


Sin contabilizar la próxima subida del recibo de la luz de un 2,3% en enero, desde 2008 el precio de la energía eléctrica que pagan los españoles en su consumo doméstico se ha incrementado un 60%, según datos de la oficina de estadística europea Eurostat. 

El aumento de la tarifa eléctrica para uso industrial ha sido del 27% desde 2008, el quinto más alto en la UE, siempre según los datos de Eurostat, que comenzó un nuevo método de cálculo a partir de 2007, por lo que los datos no son exactamente comparables con los de los años anteriores. 

En cualquier caso, el aumento del recibo de la luz para consumo doméstico supera el 70% si se tomara como referencia junio de 2006, cuando el Gobierno eliminó el límite de subida del 2% anual establecido en 2002 por el Ministerio de Economía, cuyo objetivo era crear un marco estable y contener la inflación. El sector arrastra desde principios de la década un déficit de tarifa -desfase entre el coste real de la electricidad y lo que efectivamente paga el consumidor final- que se acentuó a partir del año 2005 y que en la actualidad supera los 26.000 millones de euros. 

Este déficit lo financian en primera instancia las eléctricas tradicionales. Posteriormente, esa deuda contraída con el sector se tituliza, las eléctricas recuperan las cantidades adelantadas y el pago del principal y los intereses, a 15 años, se asume por parte de los consumidores a través del recibo de la luz. 

La actual tarifa de último recurso (TUR), que a partir de enero de 2014 se denominará precio voluntario al pequeño consumidor, está formada por dos elementos, los peajes y el coste de la energía, que representan alrededor de la mitad de la factura cada uno, y a los que se suman los impuestos. 

Los peajes son fijados por el Gobierno y retribuyen lo que cuesta transportar y distribuir la energía eléctrica, las primas que se pagan a las renovables, el sobrecoste que supone generarla en sistemas extrapeninsulares y la financiación del déficit de tarifa. 

La otra parte del recibo, el coste de la energía, se establece en la subasta Cesur, que tiene carácter trimestral, y en ella intervienen los agentes del mercado. La última se celebró el pasado 19 de diciembre y se saldó con una subida del 25,6%, lo que se iba a traducir en un incremento del 10,5% en el recibo final, alza que desde el Gobierno se consideró inasumible y anuló la puja.

Publicado en: ABC Economía



viernes, 27 de diciembre de 2013

La eólica hunde el precio mayorista de la luz


Puede parecernos paradójico y extraño. Mientras se esta hablando todavía del tema de la subida que se nos cargar en los recibos de la luz tras la última subasta eléctrica. En el mismo mercado en su versión de diario el precio mayorista de la luz esta bajando simple y llanamente porque estamos teniendo unos días de viento intenso. El articulo es muy recomendable,  sobre el tema del mercado abierto de la luz, o sea comprar la luz al precio que se esta generando cada día trataremos en futuras entradas.

Una mujer lucha contra el viento. Javier Etxezarreta EFE.


Articulo escrito por Miguel Ángel Noceda en: El País.

La ciclogénesis explosiva (esa forma tan excelsa de denominar el temporal que ha azotado gran parte de España) ha logrado lo que el Gobierno quería para la subasta eléctrica del día 19 de diciembre y no consiguió. Los fuertes vientos navideños han hecho girar los molinos hasta cotas históricas y, en consecuencia, que los precios de la electricidad en el mercado mayorista diario (el que se negocia en el denominado pool) hayan descendido a mínimos. Pero también porque se han reducido de forma drástica los operadores que han acudido a las seis subastas diarias de ese mercado. 

La generación eólica entra a un precio marginal cero en el mercado mayorista, por lo que los precios han caído exponencialmente. Este jueves quedó fijado para el viernes en 12,84 euros por megawatio hora (MWh), según los datos del operador del mercado ibérico (OMIE). En días anteriores estuvo por debajo de 10 euros (9,18 el martes y 5,42 el miércoles). Según la Asociación Empresarial Eólica (AEE), la energía eólica cubrió el 47,5% de la demanda de electricidad de España el martes 24 y el 53,8% de la demanda total del miércoles 25 de diciembre. No obstante, hubo momentos durante la madrugada que el precio fue cero (es decir, que la generación eólica era igual o superior a la demanda). 

Evolución del mercado eléctrico diario (Resumido).

Evolución del mercado eléctrico diario.


Esta situación contrasta con la que hubo en algunos días anteriores a la subasta, en los que por causa de un anticiclón, hubo niveles de viento “inusualmente bajos” en diciembre y que llevaron el precio hasta los 93,11 euros por MWh, máximo histórico, el domingo 8 de diciembre. 

La menor aportación eólica fue uno de los factores del aumento de la subasta, junto a la indisponibilidad de entre 6.000 y 8.000 MW térmicos (hubo cuatro nucleares paradas). De los 10 precios más altos en el pool eléctrico desde que se instauró el sistema de subastas diario en 2007, cuatro se han producido entre el 1 y el 19 de diciembre de este año. A lo largo del año hasta noviembre la media del precio era de 42,43 euros MWh. En ese periodo de diciembre, se elevó a 80,84 euros. 

No obstante, ya en los días previos a la subasta, el viento entró en acción llegando a producir hasta 9.500 MWh (equivalente a nueve centrales nucleares) el mismo día de la subasta. Según algunos operadores del mercado, es difícil de entender que el precio alcanzase esos días cifras superiores a los 90 euros en el mercado diario y de 60 en el de futuros. 

El precio de la subasta trimestral quedó fijado en 61,83 euros, lo que suponía el aumento del 11% para el primer trimestre de 2014. El ministerio sabía la evolución de los precios de futuros, por lo que era perfectamente previsible ese aumento. El precio de la subasta, en la que hubo 36 participantes, tenía marcado 70 euros de precio de salida por orden ministerial un mes antes de la celebración. Era un precio (estaba en torno a los 50 euros) que, a finales de noviembre, garantizaba un rango suficiente para la subasta. Sin embargo, al dispararse el precio diario a raíz de las enmiendas a la reforma eléctrica introducidas por el PP en el Senado, se quedó bajo por lo que los operadores solo tuvieron como opción prudente retirar en primera ronda la energía precalificada, ya que antes de la subasta no pueden hacerlo. De hecho, algunos operadores consideraron que podía quedar desierta. 

“Hay muchas empresas electrointensivas que realmente han comprado la energía a precios iguales o superiores al que resultó de la subasta; es como si por disposición gubernamental se determinan que algunas cotizaciones en el mercado de valores no son válidas”, sostienen algunas pequeños comercializadores que entraron en el sistema de subasta aprovechando el impulso liberalizador y que ahora se sienten discriminados ven su futuro en el aire por los cambios que se presumen en el sistema. No obstante, tienen a su favor a la Comisión de la Competencia, que ha aconsejado al Gobierno “no alterar las expectativas de los comercializadores libres”. 

Esos operadores piensan que la subasta del jueves 19 de diciembre fue “técnicamente clara, auditada y protocorizada” al igual que las grandes eléctricas, que apenas participan en el mercado mayorista. “Se ha hecho mucho daño al mercado de futuros a nivel internacional por lo que se han quedado secos y sin volumen, focalizar la justificación del incremento de precios para los ciudadanos acogidos a la tarifa de último recurso en los resultados de la subasta si que es manipulación con intención de ganarse a alguien”, añaden.


Comparativa de cobertura de la demanda eléctrica por tipo de generación 2012 y 2013.


Mucho gas para tan poca luz


Una de las claves para entender porque se ha disparado la última CESUR hace unos días es la peculiar distribución del "pool" energético español. En la que la parte más sensible a la especulación la constituyen las centrales de ciclo combinado que no hace mucho fueron "las joyas de la corona" en lo que a generación de electricidad se refiere. Recomendamos este artículo a los interesados ya que hace un análisis bastante completo de la situación actual de este tipo de centrales eléctricas.


Centrales de Ciclo Combinado en España: El País.


Publicado por Alejandro Bolaños en: El País.

En el país de aeropuertos sin aviones, silenciosas autopistas de peaje y urbanizaciones a medio acabar, abundan las fábulas del tiempo de los excesos, y sus moralejas. Aquí se cuenta otra, pero no otra más: porque la que está varada es una de las mayores inversiones industriales de la historia reciente. Gigantes de la energía se gastaron más de 15.000 millones de euros en levantar decenas de centrales de ciclo combinado para generar electricidad a partir de gas natural. Ahora apenas funcionan al 10% de su capacidad, el Gobierno discute con las empresas el cierre temporal de varias y hay ya quien se plantea desmantelarlas. 

La pretensión, hace una década, era transitar a un futuro sostenible de la mano de plantas más eficientes, que usan un combustible fósil menos contaminante que el fuel o el carbón. Y que se adaptan mejor a las renovables por su capacidad para graduar su aportación a la red eléctrica: algo esencial cuando el sol y el viento, intermitentes, ganan protagonismo. Pero los planes no pasaron la prueba de la falta de demanda. 

En 2008, con las centrales de ciclo combinado ya a todo trapo, un 32% de la electricidad consumida en España se produjo con gas, el doble que el carbón (16%). Hasta ahí, lo previsto. Pero cuando el uso creciente de renovables se combinó con la crisis y otros factores, el guion dejó de valer: la producción con carbón aguanta, mientras la generación a partir de gas se desploma. Este año, los ciclos combinados solo generan un 9% de la electricidad, frente al 14% producida en plantas de carbón, que emiten más del doble de gases de efecto invernadero. 

Pedro Linares, codirector del centro de investigación Economics for Energy, explica por qué, en los primeros años de este siglo, las centrales de ciclo combinado fueron la principal apuesta de las compañías para responder a la, entonces, creciente demanda eléctrica. “Había financiación barata y fácil, su construcción era menos costosa y más rápida que otras centrales convencionales y eran menos contaminantes. Se percibía poco riesgo, hubo sobreinver-sión”, acota el coordinador de la cátedra BP en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. 

“Hay que remontarse a las condiciones en las que se tomaron esas decisiones”, abunda Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos en la Universidad de Barcelona. Como en las matrioskas, la del gas sería una burbuja, dentro de otra (de consumo), dentro de la enorme burbuja de crédito de la década pasada. “La planificación energética se hace a años vista, y entonces la demanda en España iba como un cohete”, enfatiza Marzo. También contribuyó el respaldo público, con millonarios incentivos a la inversión con cargo a la factura de la luz, que permiten recuperar más de un tercio del gasto en varios años. 

Solo Alemania, en la Europa continental, resiste la comparación, aunque ni siquiera allí el despliegue fue tan intenso. Desde que se inauguró la primera central de ciclo combinado en 2002 hasta que se alcanzaron los 27.000 megavatios de potencia instalada —es la tecnología con más capacidad de generar energía en España—, solo pasaron siete años. Y las solicitudes en trámite llegaron a duplicar esa cifra. 

“Pesó también un comportamiento de rebaño, gregario, nadie quería perder cuota de mercado”, afirma Natalia Fabra, profesora de Economía de la Universidad Carlos III. “Hubo sobreinversión, una burbuja si se le quiere llamar así, esa es una de las razones que explican por qué ahora están produciendo tan poco”, sostiene. 

¿Cuáles son esas razones? Los expertos consultados y las principales compañías (Gas Natural, Iberdrola y Endesa) coinciden en que la caída de demanda desencadena el proceso, pero también hay discrepancias radicales. Las empresas defienden que no hay “sobreinversión”, sino “infrautilización”. Y achacan buena parte del problema al acelerado desarrollo de las renovables. 

“Han alcanzado una potencia total muy por encima de las cifras inicialmente contempladas”, dicen de las renovables desde Endesa. Eso, añaden, y un sistema que “les da prioridad respecto a otras centrales más eficientes, ha conducido a que no haya hueco para la operación normal de los ciclos combinados” 

“La capacidad construida de ciclos combinados ha quedado por debajo en un 10% de la planificación indicativa entre 2005 y 2011”, tercia en otro correo electrónico Gas Natural, en referencia a planes que aprobó el Gobierno de entonces. “La capacidad sobrante es del conjunto del sistema”, insiste la compañía que preside Salvador Gabarró. También en que los ciclos combinados son esenciales como tecnología de respaldo: “Los sistemas con fuerte penetración de renovables, como el nuestro, tienden a infrautilizar la capacidad térmica disponible aunque esta sea necesaria”. 

Porque, aunque renovables y ciclos combinados han duplicado en una década la capacidad de generar energía, el regulador, Red Eléctrica, debe asegurarse de que es suficiente en el peor de los mundos: un día récord de demanda combinado con falta de sol y viento, un periodo seco (baja utilización de centrales hidráulicas) y averías varias. La reserva estratégica queda en manos del carbón, la energía nuclear y, sobre todo, del gas natural, por su capacidad de conectarse rápido a la red. 

Además, el carbón se resiste a perder protagonismo pese a que le habían reservado un papel secundario. Porque, como recuerda un portavoz de Iberdrola, a “la obligación de quemar carbón nacional”, establecida por el propio Gobierno hasta 2015, se ha unido una carambola internacional: la polémica técnica del fracking ha permitido a EE UU ampliar la explotación de gas natural. Y eso ha deprimido el precio internacional del carbón. También son muy baratos los derechos de emisión de CO2. La consecuencia es que las plantas españolas que importan carbón son ahora más competitivas y adelantan en las subastas a los ciclos combinados. 

Varios de estos factores (aumento de las renovables, renacer del carbón, demanda débil) son comunes a toda Europa. “La rentabilidad de las centrales de ciclo combinado no deja de caer”, explica John Dimitropoulos, de Bloomberg News Energy Finance. “Muchas compañías deciden venderlas, cerrarlas temporalmente, en una práctica conocida como hibernación, o desmantelarlas”. 

Henry Edwardes-Evans, de la consultora Platts, da cuenta de que las peticiones de cierre se acumulan en la mesa del regulador en Alemania, el líder en energía solar. Y de que gigantes continentales como las alemanas RWE y E.ON, la francesa GdF o la italiana Edison ya han optado por dejar fuera de operación varias plantas, con el argumento de que los ingresos no cubren los costes de funcionamiento. Una situación que han denunciado ante las más altas instancias europeas, a las que exigen enfriar el apoyo a las renovables. 

“El mensaje de las grandes empresas de que están produciendo poco por las renovables es inaceptable”, replica Natalia Fabra, que relativiza el desfase: en España, las primas aceleraron la instalación de paneles solares fotovoltaicos (se multiplicaron por 10 las previsiones). Pero no ocurrió así con los parques eólicos, la principal apuesta renovable, cuyo desarrollo se ajusta a lo planificado. Y mientras los molinos generan el 21% de la electricidad, los paneles apenas suministran el 3%. 

En el despliegue de ciclos combinados, el ajuste a lo planeado también es relativo. El primer documento que incorporó esta tecnología, el plan 2002-2011, hablaba de un “mínimo” de 14.800 megavatios, una referencia que la patronal Unesa consideró adecuada. En 2005, como ocurrió con las renovables, el objetivo fue elevado (hasta 30.000 megavatios) ante la acumulación de solicitudes. “Para las renovables, los objetivos son cuotas obligatorias que vinculan al Estado, para el resto son solo referencias indicativas, la última palabra es de las empresas”, recuerda el profesor Linares. 

Un plan tan reciente como el diseñado para los años 2011-2020, en medio de la crisis, tropezó otra vez con la misma piedra. El primer atisbo de crecimiento, frustrado luego, llevó al Gobierno socialista a anticipar una recuperación del consumo eléctrico, un escenario en el que las renovables seguían aumentando y los ciclos combinados abastecían un tercio del suministro eléctrico. Y todo ello a costa de la aportación del carbón y las centrales nucleares. El contraste con la realidad es contundente: consumo a la baja, mínima actividad de los ciclos combinados, mientras plantas de carbón y centrales nucleares mantienen su nivel de aportación. 

El sistema de subasta en vigor multiplica los efectos de la escasez de demanda. Porque no solo da prioridad a las renovables, sino que coloca por delante a las centrales hidráulicas y nucleares (en su mayoría propiedad de las tres grandes), a las que además se retribuye al precio de la última térmica convencional en entrar (carbón o gas natural) en el sistema. “Las centrales nucleares e hidráulicas, que han amortizado gran parte de la inversión hecha, son las que obtienen mayores beneficios”, sostiene Fabra. 

“Las nuevas condiciones de la demanda van para largo, hay que ver cómo nos adaptamos”, señala el catedrático Marzo. Los expertos creen que por su capacidad de respaldo a las renovables, y su menor impacto contaminante, las centrales de ciclo combinado son imprescindibles en un futuro próximo. Aunque no tienen tan claro que sean necesarias todas. Con un mayor énfasis en la eficiencia, según investigaciones en las que ha participado Linares, podría ser suficiente con la mitad. Y la perspectiva de que el vehículo eléctrico pase de anécdota a categoría no altera sensiblemente los cálculos, ya que se recargarían por la noche cuando otro tipo de demandas están bajo mínimos. 

“La retribución de las centrales de ciclo combinado tiene que estar más alineada con la garantía del suministro”, apunta la profesora Fabra, quien recalca que un puñado de centrales, establecidas en zonas en las que la congestión de la red obliga a tirar de ellas, “sí son muy rentables”. 

Iberdrola movió ficha este verano al hacer ante el Ministerio de Industria la primera solicitud de cierre definitivo: el desmantelamiento de un grupo de 800 megavatios de su planta de Arcos de la Frontera (Cádiz), una petición pendiente de resolver. Industria sí ha dado otras respuestas al sector. En sintonía con lo exigido por las propietarias de ciclos combinados, recortó primas a las renovables y cegó la vía de expansión de la solar fotovoltaica (el autoconsumo), separándose del camino que compartía con Alemania, el otro líder europeo en energía verde. 

Además, a la estela de lo hecho en otros países europeos, Industria permitirá la hibernación (el cierre temporal) de centrales. El sector cree que la propuesta inicial (hibernar hasta 6.000 megavatios al año) se queda corta: plantean llegar a 10.000 megavatios y durante periodos de tres años. A Competencia lo que no le hace gracia es que los consumidores tengan que costear compensación alguna por la hibernación, como quiere Industria. Con el ahorro de costes, añade, es suficiente. 

Industria reformará además el pago por la disponibilidad de las plantas térmicas para garantizar el suministro. Pero, de nuevo, ni la cuantía (un máximo de 210 millones de euros al año, según se hayan comportado los precios) ni el diseño (“penaliza a las centrales más eficientes”, asegura Endesa), convencen al sector. 

El futuro de las centrales de ciclo combinado, sin embargo, depende de lo que el Gobierno lleva dos años sin afrontar. “Hay que definir un nuevo marco regulatorio de retribución de todo el sistema energético”, explica el catedrático Marzo, quien también echa en falta un nuevo plan energético hasta 2030, que incorpore las nuevas condiciones económicas y aclare por qué combinación de fuentes energéticas se apuesta ahora. Un proceso que el Gobierno, empujado por la polémica subasta eléctrica del último trimestre, parece, ahora sí, dispuesto a abordar. Pero a uña de caballo, sin planificación conocida, y con el dudoso mérito de haberse puesto en contra a asociaciones de consumidores, grandes compañías eléctricas y productores de energías renovables.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Algo de Humor sobre la subida de la luz




No cabe duda que la subida de la luz nos afecta 

A TODOS.

FELIZ NAVIDAD


La CNMV recomienda una subida de la luz de entre el 1,4 y el 2,9 %





La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado al Gobierno dos fórmulas para fijar de forma transitoria el componente de la energía dentro de la revisión de la tarifa eléctrica, cuya aplicación en enero arrojaría subidas finales del 1,4% o del 2,9%, según el informe remitido al Ejecutivo. 

La primera opción utiliza como referencia el precio del mercado de futuros del último trimestre, mientras que la segunda consiste en utilizar como referencia los dos últimos trimestres. En caso de que se aplique la primera fórmula, el coste estimado de la energía para la revisión de enero supondría un alza del 7,26% y tendría como consecuencia una subida de la tarifa del 2,9%. 

En caso de que se aplique la segunda opción y se tomen los últimos seis meses como referencia, el aumento del coste de la energía sería del 3,47%, lo que repercutiría en un incremento final de la tarifa del 1,4%. El Gobierno es el que debe decantarse ahora por la fórmula que considere más oportuna. 

Las alternativas ofrecidas por el regulador contrastan con el resultado de la subasta Cesur del pasado jueves, que se cerró con un incremento del 25,6% que habría ocasionado una subida de la tarifa en enero del 10,9%. 

Mecanismo transitorio 

En el informe, elaborado a petición del Gobierno, el regulador señala que estas dos opciones forman parte de un "mecanismo transitorio" y detalla en paralelo, de forma más elaborada, una propuesta para fijar el precio de la electricidad. 

La CNMC considera en las conclusiones que, con el fin de "evitar cualquier impacto distorsionador en el mercado minorista", debería plantearse un "mecanismo transitorio" para "soslayar" el efecto de no haber considerada válida la última subasta Cesur. 

Este mecanismo, indica, debe resultar de aplicación "en el mínimo tiempo posible" y solo "mientras no se disponga de un procedimiento definitivo que asegure la competencia y la estabilidad". 

A la hora de abordar este mecanismo transitorio, la CNMC ve "negativamente" la consideración de un único precio como referencia para 2014, al suponer una distorsión en el mercado minorista. 

El mecanismo, señala, "debería respetar en la medida de lo posible" la fijación de precios prevista en el mecanismo vigente, de modo que no se alteren las "expectativas de cobertura" de los comercializadores en el mercado libre. 

El informe de la CNMC ha sido elaborado en contestación a un escrito remitido por el Gobierno el pasado 20 de diciembre, y ha sido aprobado por el pleno del organismo en una reunión celebrada este jueves.

Fuente: Expansión

La nueva pobreza que provoca el recibo de la luz





Facua-Consumidores en Acción ha remitido una denuncia contra el Gobierno al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, por incumplir la directiva sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad, toda vez que considera que "no garantiza ni la protección de los consumidores vulnerables ni unos precios de la electricidad razonables, fácil y claramente comparables, transparentes y no discriminatorios". 

En su denuncia, Facua advierte de que tanto el actual Gobierno como el anterior no han garantizado la protección de los consumidores vulnerables ni unos precios de la electricidad "razonables, fácil y claramente comparables, transparentes y no discriminatorios". 

Así lo establece el artículo 3 de la Directiva 2009/27/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de julio de 2009 sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad, de obligado cumplimiento para los Estados miembros de la UE. Facua señala que, en su artículo 3.7, la directiva plantea que "los estados miembros adoptarán las medidas oportunas para proteger a los clientes finales y, en particular, garantizarán una protección adecuada de los clientes vulnerables". 

Además, recuerda que en su artículo 3.8, la directiva establece que "los Estados miembros adoptarán las medidas adecuadas (...) para garantizar el necesario suministro de electricidad a los clientes vulnerables o el apoyo a mejoras de la eficiencia energética, con el fin de atajar la pobreza energética donde se haya constatado, también en el contexto más amplio de la pobreza en general", destaca Facua. 

El portavoz de Facua, Rubén Sánchez, explica que el Gobierno de España "no tiene implementada ninguna medida que proteja realmente al consumidor vulnerable y que, cada año, aumenta el número de familias excluidas del suministro energético". 

Facua lamenta que el grupo parlamentario que sustenta al Gobierno (PP) "se negara recientemente a debatir la propuesta del grupo Izquierda Plural (que contaba con el apoyo del principal grupo de la oposición, el socialista), entre cuyos objetivos estaba evitar dichos cortes de suministro durante la estación invernal". 

Asimismo, en su denuncia, Facua argumenta que "la única medida supuestamente orientada a la protección de los consumidores vulnerables" puesta en marcha por el Gobierno español ha sido el bono social "cuyas características no responden realmente a los objetivos fijados en la Directiva, ya que su tarifa no resulta realmente reducida ni da cobertura a un número suficiente de usuarios en situación de vulnerabilidad". 

Facua detalla que este bono social "sólo recoge el derecho de usuarios cuya potencia contratada no supere los 3,3 kW --perfil que reúne un escasísimo porcentaje de usuarios domésticos-- a recibir el suministro con una tarifa congelada vigente a mediados de 2009". 

Explica que esta tarifa aplica una penalización si los usuarios consumen más de 500 kWh mensuales con el supuesto objetivo de evitar el derroche, "algo que carece de sentido ya que este consumo es superado de manera habitual por numerosas familias con un elevado número de miembros o en determinados periodos del año dadas las altas o bajas temperaturas", argumenta Facua en su denuncia a la Comisión. 

Para la federación de consumidores, el bono social "deja fuera a multitud de familias con bajísimos recursos y resulta considerablemente elevada, tanto por la penalización por el consumo de más de 500 kWh como por el precio del kW y kWh fijados en ella". 

"Muestra del fracaso del bono social es el escaso número de consumidores acogido a dicha medida y el aumento de usuarios que tienen dificultades en acceder y utilizar el suministro eléctrico en España", apostilla Facua. 

Además, en la denuncia Facua explica que "el 18 por ciento de familias de España no consiguen alcanzar una temperatura cálida en sus hogares durante los meses invernales", un dato que "constata el avance de la pobreza energética en el país". Según la estadística de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) español, "es una situación que sufren al menos tres millones de hogares familiares en España". 

Entre las rentas medianas, "el 12 por ciento de hogares que no conseguían temperatura adecuada en invierno en 2006 se ha convertido en 2013 en un 18 por ciento", mientras que en el caso de las rentas más bajas, "ha pasado del 20 por ciento hasta el 29 por ciento", detalla Facua. La federación alerta de que, "según los datos aportados por Endesa e Iberdrola en 2012, entre las dos compañías realizaron 1,4 millones de cortes de luz por impago el año pasado en España, más del doble que antes de la crisis, pues en 2006 se registraron 600.000". 

Según los análisis de Facua, "en la última década las tarifas han aumentado un 78 por ciento para el usuario medio, el precio del kW de potencia contratada ha subido un 119 por ciento, mientras que, en cuanto al kWh, el importe de la energía consumida ha aumentado un 69 por ciento". 

"Gran estafa de la liberalización" 

Facua denuncia que, "desde la gran estafa de la liberalización del sector, las tarifas han aumentado de manera desproporcionada debido al sistema utilizado por el Gobierno de España para su fijación, basado en buena parte en una subasta en el mercado de la generación". 

Precisa que este sistema ha sido acusado de "burda manipulación" por el propio ministro de Industria, José Manuel Soria, y viene siendo investigada desde hace años por la CNMC. "Lo cierto es que, exista o no pacto en la subasta, el sistema no provoca precisamente la competencia entre operadores", denuncia Facua en su misiva. 

Facua plantea que las declaraciones del presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, en las que defiende que "no tiene sentido" desvelar el coste real de la generación eléctrica ponen de manifiesto que la subasta no es más que un instrumento con el que las eléctricas pueden especular sin ningún tipo de limitación con las tarifas que acaban repercutiendo a las familias. 

Además, considera que este sistema de fijación de precios "es claramente anticompetitivo y atenta contra los intereses de los consumidores, por lo que debe ser sustituido por otro, esto es, una tarifa regulada por el Gobierno que proteja a todos los consumidores domésticos, ya que todos pueden considerarse consumidores vulnerables ante un mercado que se niega a competir y juega a la especulación". 

Considera que dentro de esta tarifa regulada "será necesario fijar una modalidad especial orientada a perfiles de usuarios con bajos niveles de renta, de manera que se garantice su acceso a este servicio esencial". 

Apagón30D 

Facua ha puesto en marcha una serie de medidas de movilización social contra las subidas de la luz, entre las cuales se destaca un apagón de una hora el próximo lunes 30 de diciembre a las 19,00 horas. 

Bajo el lema '#apagón30D', Facua reclama al Gobierno una nueva regulación tarifaria que "deje de basarse en la subasta del mercado de la generación, una auditoría sobre el déficit de tarifa y que prohíba a la eléctricas cortar la luz por impago a las familias durante el invierno".

Fuente: Expansión

Dónde va cada euro del recibo de la luz


CNMV: Total de la factura de la luz.

CNMV: Peajes.



La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su loable intento de poner algo de luz en el galimatías actual de la subida del recibo eléctrico, casi ha creado más confusión. 

El blog de la página web de la CNMC ha sido actualizado con un informe para aclarar “donde va cada euro que pagamos” del recibo de la luz. Los datos que aparecen ahí solo coinciden en una cosa con un esquema parecido presentado por el Gobierno en los últimos meses para hablar de la reforma eléctrica: los impuestos.

De cada cien euros de factura, los españoles pagamos en el recibo de la luz 21,4 euros de impuestos, según la CNMC y según el propio Gobierno. Dicho así, parece poco, pero en realidad es la segunda mayor partida del recibo de la luz.

En impuestos del recibo eléctrico (IVA fundamentalmente, e impuesto eléctrico, que revierte en las Comunidades Autónomas) a los españoles se les van cerca de 6.000 millones de euros al año. El coste fiscal de la luz solo está por detrás del coste de la energía propiamente dicha, que supone más del 30%. Aquí empieza el lío. Precisamente la revisión del capítulo de la energía, con un mecanismo (la Cesur) que hubiera supuesto incrementos del 11% a partir de enero, es lo que ha generado la actual polémica. El Gobierno ha anulado, a través de la CNMC, la última Cesur, a la espera de dictar, se supone que el viernes día 27 de diciembre, un nuevo esquema.

Mientras tanto, se sucede el aluvión de datos de una y otra parte.

Un millón de familias de diferencia 

La CNMC dice que el coste de la energía es el 37,48% de todo el recibo. El Gobierno decía hace unas semanas que era el 35,4%. Hay más de dos puntos porcentuales de diferencia entre uno y otro organismo. Teniendo en cuenta que esos porcentajes aplican sobre un volumen total de cerca de 30.000 millones, da como resultado unos 600 millones de euros de diferencia, suficientes para pagar el recibo de todo un año a un millón de familias.

No es poca cosa. Pero lo más divertido es que los datos que presenta la CNMC, que ha emprendido una investigación a las eléctricas, se aproximan más a los que ha difundido Iberdrola en una campaña publicitaria, diciendo que la energía representa el 38% del recibo.

Estas diferencias también se producen en otros capítulos. La CNMC cifra en el 17,22% el coste de las subvenciones a las energías de régimen especial, entre ellas las renovables. Esa cifra es del 18,3%, según el Gobierno, y del 19% según Iberdrola. Para Competencia, el coste del transporte (la red de alta tensión de REE) es el 2,96%, y según el Gobierno es el 3,4%. El coste de la red de distribución (la que llega a la casa del abonado) es del 10,9% según el Gobierno, y el 10,4% según Competencia.

En el artículo 14 está todo

La tensión no para de aumentar en el sector. Unesa ha presentado ante Competencia un escrito en el que reclama que le sea admitido personarse en el expediente que abrió el regulador sobre las subastas Cesur. Este expediente, de momento, ha provocado la anulación de la última Cesur.

El Gobierno ahora, con la ayuda de Competencia, tiene que decidir un nuevo mecanismo de revisión de precios. Unesa apela al artículo 14 de la orden Orden ITC/1659/2009, de 22 de junio. Esta orden establece el procedimiento a seguir en caso de no validarse una subasta Cesur.

Una de las grandes confusiones que han surgido en los últimos días es que se piensa que, tras la no validación de la última subasta, hay un vacío legal. Pero no es así. Esa orden establece un mecanismo concreto: recurrir, haciendo medias aritméticas, a la anterior Cesur y otra posterior, o a subastas equivalentes.

Artículo publicado originalmente en: Expansión por MA Patiño.


viernes, 20 de diciembre de 2013

A modo de felicitación de Navidad



Feliz Navidad 

a todos



La luz podría subir cerca de un 13% en enero (OCU)



Una tormenta perfecta para nuestros recibos de la luz está en marcha. Los consumidores podríamos empezar el año con más cuesta de la esperada: una subida histórica del precio de la electricidad que encarezca las facturas de los españoles en casi 100 euros al año. 

Los peores presagios se han confirmado. La subasta CESUR, el mecanismo que fija el precio de la energía para los clientes acogidos a la tarifa TUR, y por extensión a casi la totalidad de los clientes domésticos, provocará una espectacular subida del recibo de la luz, que rondará el 13%. 

Subida escandalosa 

La subasta CESUR ha finalizado con una escandalosa subida del precio de la energía del 30%. Las previsiones no eran optimistas. Este mes de diciembre, el mercado diario de electricidad estaba ofreciendo tarifas que duplicaban casi los precios de noviembre y las consecuencias han sido dramáticas. 

Esa subasta de energía decide una parte importante de la tarifa de la luz (en concreto el 45%). El resto de la tarifa es las llamadas tarifas de acceso o peajes, que son fijados por el Gobierno. Esta misma semana se ha sabido que esas tarifas de acceso subirían un 2% (pese a los anteriores continuos anuncios de que no subirían). Estos peajes son los que cubren costes como el transporte y distribución de la electricidad, las primas a las renovables, déficit eléctrico, costes extrapeninsulares... 

La luz, un 13% más cara en enero 

La subida de las subasta CESUR junto a las tarifas de acceso, son las que provocarán una subida de la factura de la luz que, según los cálculos de los expertos de OCU estará en torno al 13%. En una factura media este incremento se traduciría en unos 110 euros anuales. Para que te hagas una idea: una casa con un consumo medio, de 4,6 kW de potencia y 3.500 kWh de consumo anual, el gasto anual de luz será de unos 910 euros). En 2003 en ese mismo hogar se pagaban 456 euros al año. 

Promesas incumplidas 

Este verano, el Gobierno hizo la promesa de cubrir una parte del desfase entre ingresos y gastos que se produce en las tarifas de acceso, el resto lo harían los consumidores y las propias compañías... Pero no ha sido así : 

  • El Gobierno ha optado por no contribuir a reducir ese déficit, resolviéndolo con una subida del 2% en las tarifas de acceso que se mantendrá durante los próximos 15 años. 
  • Las compañías eléctricas se aseguran su cobro en cualquier caso y podrán seguir mostrando sus excelentes cuentas de resultados. 
  • Y como siempre, los consumidores llevan la peor parte: tendremos que hacer un esfuerzo extra. 


El Gobierno debe reaccionar 

OCU exige al Gobierno que ponga todos los medios para paralizar esa subida de tarifas: un servicio tan básico como la electricidad no puede estar a expensas de un mecanismo de fijación de precios de naturaleza especulativa y que está bajo sospecha. 



Evolución del Precio de la Electricidad



Gráfico publicado en: El País


Las incógnitas del recibo


Rafael Ricoy.
Articulo escrito por: Cristina Galindo y Javier Muñoz

El recibo de la luz es una incógnita para casi todo el mundo. La única certeza es que no para de subir. Estas son algunas respuestas para comprender la factura de la luz complejo mercado eléctrico. 

  1. ¿Es la factura de la luz en España de las más caras de Europa? No es la más cara, pero sí que se encuentra entre las más caras y, sobre todo, es la que más ha subido en los últimos cinco años, muy por encima de la media europea. En los últimos cinco años ha subido más del 70%, si se incluye el aumento programado para enero, liderando el ránking de los países de la UE en los que más se ha encarecido y siendo el sexto país más caro de la Unión. En Alemania es más cara porque se pagan muchos más impuestos: el 46% de la tarifa doméstica corresponde al IVA y otros impuestos, como la tasa que abonan los ciudadanos para financiar las energías renovables. En España los impuestos suponen un 26% del total del recibo. 
  2. ¿Por qué ha subido tanto? La patronal eléctrica, Unesa, asegura que el grueso de la subida se debe a los costes del sistema debido a decisiones políticas, sobre todo las primas que absorben las energías renovables. Las organizaciones de consumidores discrepan y afirman que en España ha subido más el recibo que en otros países por las deficiencias del mercado y el proceso de formación de precios de la energía: sospechan que los precios mayoristas se elevan artificialmente por las compañías en los días previos a la subasta para conseguir una tarifa alta. Otro factor que ayuda a explicar porqué ha subido tanto el recibo es el mecanismo que rige el sistema de formación de precios en el mercado mayorista. Este retribuye a todos los generadores de energía por igual, independientemente de lo que les cuesta producirla, con lo que el precio final tiende a situarse en la banda alta. 
  3. ¿Qué porcentaje de mi factura depende de mi consumo y cuánto de otros factores? Las facturas del mercado libre se componen principalmente de dos términos: el fijo (término de potencia) que depende de la potencia que tenemos contratada y el variable (término de energía) que depende del consumo energético. En una de sus últimas medidas sobre la reforma eléctrica, el Gobierno anunció en verano que se aumentaba considerablemente el término fijo y reducido el variable, con lo que los expertos consideran que se desincentiva el ahorro energético, ya que la potencia contratada pesará mucho más que el consumo. Las organizaciones de consumidores aconsejan bajar la potencia contratada siempre que las necesidades lo permitan. 
  4. ¿Qué es el déficit de tarifa? Es la diferencia entre los que les cuesta a las eléctricas (o lo que dicen que les cuesta) producir la electricidad y lo que cobran a los usuarios en los recibos. Desde 2003, los consumidores han pagado ya 13.170 millones de euros de ese déficit, pero aun así le deben otros 26.000 millones a las eléctricas, según reconoce el Gobierno. Solo en 2013 se ha generado un déficit de 3.600 millones de euros. Amortizar esa deuda se lleva cerca del 9% de dinero del recibo medio. El Gobierno ha reformado el mercado eléctrico para evitar que siga creciendo este déficit, introduciendo entre otras cosas nuevos impuestos a las compañías. 
  5. ¿Ganan las compañías eléctricas españolas más que las compañías europeas? Pese a que las eléctricas españolas dicen que su negocio es ruinoso en España y que solo obtienen márgenes en el extranjero, lo cierto es que su nivel de beneficio estás entre los mayores de Europa. Iberdrola y Endesa fueron la segunda y la tercera eléctricas europeas que más beneficio obtuvieron en 2012, solo por detrás de la francesa EDF y por delante de grupos como GDF Suez, National Grid, E.ON o Enel, matriz de la empresa presidida por Borja Prado, según datos de la patronal Unesa. EDF lideró el 'ranking' europeo al ganar 3.557 millones de euros, frente a los 2.868 millones de beneficio neto de Iberdrola y los 2.771 millones de Endesa. GDF Suez y National Grid también superaron los 2.700 millones. 
  6. ¿Quién fija los precios de la electricidad? Aunque se supone que es un mercado liberalizado como el de las telecomunicaciones, a diferencia de las tarifas telefónicas, en el recibo de la luz hay una parte que fija el Gobierno y otra que depende de los precios de la energía. La parte regulada costea los llamados peajes eléctricos, costes como transporte, distribución, primas a las renovables y deuda eléctrica, y tiene un peso del 55% en el recibo final. La parte liberalizada, que pesa un 45% en el recibo, se fija de acuerdo a una subasta que tiene lugar cada trimestre y en el que pujan las compañías eléctricas y otros agentes del sector. 
  7. ¿Hay manipulación de precios?. La subasta eléctrica se basa en las expectativas de cómo evolucionará los precios mayoristas (pool) en el siguiente trimestre. Organizaciones de usuarios y grandes consumidores sospechan que esos precios mayoristas se elevan artificialmente en los días previos a la subasta para conseguir una tarifa alta. Los mecanismos para esa alteración pueden ser la parada técnica de las centrales nucleares (como las dos ocurridas previas a esta última subasta) o la menor producción de las hidroeléctricas, lo que hace que entren más en juego las de carbón y gas, las más caras. Las sospechas han llevado a la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) abrir una investigación por posible manipulación de precios.
Fuente: El País

El recibo de la luz en España se fija en Wall Street


Los precios de la luz en España son uno de los grandes misterios económicos del país. Los fija el Gobierno con un opaco mecanismo que sólo comprenden los superentendidos y del que nunca hay datos públicos al 100%. 

Articulo escrito por MA Patiño y publicado en Expansión.




La globalización y la especulación financiera hacen el resto. La gran paradoja es que el precio que pagará desde enero por la luz un usuario en cualquier pueblo de España lo decidió ayer un financiero en Manhattan, la City o Fráncfort. 

A quién afecta 

En España hay 28 millones de contratos de luz. Unos 18 millones siguen con la tarifa regulada que fija el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es la Tarifa de Último Recurso (TUR), que se está revisando estos días. Otros 10 millones son contratos libres, acogidos a ofertas de las eléctricas. Estas ofertas, no obstante, están muy ligadas a la TUR. A veces incluso son más caras. 

Cada cuánto tiempo 

La TUR se revisa cada trimestre, estableciéndose el precio del kilovatio hora en función de la potencia contratada para el conjunto de esos tres meses. Todos los contratos con menos de 10 kilovatios de potencia pueden estar acogidos a la TUR, aunque la intención del Gobierno es liberalizar esto bajando ese listón hasta 3 kilovatios o menos. 

Qué se incluye 

Los precios de la luz incluyen peajes y energía. Los peajes cubren costes de distribución y subvenciones a las renovables, entre otros. Los fija el Gobierno. La energía es el coste de generar la luz. Teóricamente, se fija en función de cómo se mueve en el libre mercado de generación eléctrica. Aquí empieza el lío. Es un mercado sofisticado donde no falta de nada: mercado intradía, contratos a futuro, o derivados financieros para cubrir riesgos. 

El primer gran misterio

La revisión de la factura es el resultado de la subida, congelación o bajada, de peajes y energía, ponderados según su peso en el recibo. Este es el primer gran misterio. Los peajes tienen un peso de entre el 50% y el 60% en la factura, y la energía de entre el 40% y 50%. Nadie sabe muy bien por qué se estableció así. El Gobierno siempre ha jugado aritméticamente con eso. Para amortiguar fuertes subidas de la energía, ha bajado peajes, aún a riesgo de crear desfase de ingresos y costes (déficit de tarifa). Ahora ya no puede, porque el objetivo de la nueva reforma eléctrica es poner fin al monumental déficit de tarifa. Habrá 3.600 millones más este año por culpa de Hacienda, que no va a entregar las ayudas que prometió. Se acumularán 30.000 millones de déficit. 

La subasta 

Para determinar el coste de la energía, el Gobierno usa como referencia la subasta Cesur, donde se cierran contratos mayoristas a futuro de suministro eléctrico. Se celebra una Cesur días antes ante de que empiece cada trimestre. La Cesur parece la gran maldición del sector. Éste se pregunta por qué el precio de un trimestre se fija con la subasta de un solo día que organiza Omel, sociedad en manos de bancos y eléctricas. 

Online, desde fuera de España 

En la Cesur, una compañía se compromete a vender, a un precio X, a las distribuidoras eléctricas la luz que éstas necesitan durante el siguiente trimestre para suministrar a clientes TUR. Esa compañía ganará si, luego, compra esa electricidad más barata. Como cualquier mercado de futuros, el componente especulativo es clave y forma parte del juego. Para hacer más ágil la subasta, se celebra a ciegas (los participantes no saben quien es su rival) y por Internet. Omel sólo da datos de la procedencia del adjudicatario. En su mayor parte (dos tercios en la última Cesur) son grupos con sede fuera de España. 

Brókers en un despacho 

En más de un 50% los contratos se los adjudican entidades financieras o grupos especializados en derivados financieros y trading de materias primas. Muy activos son Morgan Stanley, Goldman Sachs y Deutsche Bank, entre otros, además de las filiales de trading del gigante francés eléctrico EDF. Más que eléctricos, los profesionales de la Cesur son brókers, que participan a golpe de clic de ratón a miles de kilómetros, desde la City, Manhattan, Fráncfort o París. 

Investigación 

La Cesur está muy marcada por lo que ocurre fuera de la subasta con los contratos a futuro y éstos, a su vez, por lo que sucede en el pool, el mercado intradiario donde se fija el precio de generación de la electricidad ese día. En diciembre, el pool se ha disparado y, en los días previos a la Cesur, los futuros de luz también. El Gobierno puso ayer el grito en el cielo por el resultado de la Cesur, diciendo que le sorprendía, a pesar de que desde hace días ya habían saltado las alarmas del pool y de las contratos a futuro. Competencia, de hecho, lanzó una investigación sobre los precios del pool la pasada semana.

Fuente: Expansión

Competencia invalida la subasta eléctrica por "circunstancias atípicas"


La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido que "no procede validar" la subasta eléctrica realizada ayer ante "la concurrencia de circunstancias atípicas y en un contexto de precios elevados en el mercado diario durante las semanas previas". 

Competencia explica en un comunicado que ha informado de este pronunciamiento a las 4:15 horas de hoy a la Secretaría de Estado de la Energía y al Operador del Mercado Ibérico Español (OMIE), organismo encargado de trasladarlo a los agentes participantes en la subasta. La CNMC ha asegurado que hará público un informe detallando los motivos que justifican su decisión. 

El pasado 10 de diciembre, la Sala de Supervisión Regulatoria del 'superregulador' había iniciado un proceso de información previa para analizar los movimientos inusuales que se estaban produciendo en la fijación de precios del mercado mayorista. 

El regulador señala en un comunicado que desde hace cuatro años ha recomendado cambiar el esquema de subasta y recuerda que ya había iniciado un proceso de información previa para analizar los movimientos inusuales que se estaban produciendo en la fijación de precios del mercado mayorista. 

El pronunciamiento de la CNMC se ha comunicado a las 04:15 horas de la madrugada a la Secretaría de Estado de la Energía y al OMIE, que es el organismo encargado de trasladarlo a los agentes participantes en la subasta. 

Tarifazo eléctrico 

Ayer, la subasta eléctrica se desbocó y se saldó con un incremento disparatado de los precios de casi el 26%, lo que provocará que el recibo de la luz se dispare más de un 10% a partir del 1 de enero, subida a la que se suma el incremento adicional de en torno a un 1% de la parte de la tarifa que depende de la decisión del Gobierno. 

La tarifa eléctrica de último recurso o TUR, que a partir de enero se denominará precio voluntario al pequeño consumidor, está formada por dos elementos, los peajes y el coste de la energía, que representan alrededor de la mitad de la factura cada uno, y a los que se suman los impuestos. 

Los peajes los fija el Gobierno a través de una orden ministerial y sirven para retribuir todas las actividades reconocidas al sistema. La otra parte, el coste de la energía, se decide en estas subastas trimestrales Cesur. 

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se mostró ayer dispuesto a buscar una solución a la subida de la luz derivada de la subasta eléctrica. "Eso vamos a intentar arreglarlo", afirmó Rajoy a la salida de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que termina hoy en Bruselas. Está previsto que Rajoy haga declaraciones al término de las sesiones del Consejo Europeo. 

Las declaraciones de Rajoy llegaban después de que el Ministerio de Industria encargase una investigación urgente a la CNMC para dilucidar si los resultados de la subasta fueron manipulados para forzar la subida. 

El ministro de Industria, José Manuel Soria, avanzó ayer que si la CNMC apreciaba que no hubo comportamiento competitivo en la subasta, "la consecuencia sería invalidarla". El ministro calificó ayer el resultado de la puja como "inaceptable". "Espero y deseo que (este repunte) sea frenado", declaró el ministro, aunque también veía la subida como algo "inevitable".

Fuente: Expansión

jueves, 5 de diciembre de 2013

Antes o después, usted pagará el agujero eléctrico por dos vías... o por tres




Puedes seguir al autor de este interesante artículo 
en Twitter @Pedrobiurrun

Publicado originalmente en: Expansión




El déficit de tarifa se parece al efecto 'bola de nieve' (Imagen: RoddTiesler).


El último intento de aproximar posturas entre el Gobierno y las eléctricas tras la enmienda al Senado que vuelve a poner sobre la mesa 3.600 millones de deuda consiste en titulizarla

Es decir: como ya se hiciera en su día con la deuda producida por la moratoria nuclear y con el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (Fade), ceder dicha deuda a terceros, que la recuperarán con sus intereses correspondientes. 

Muy en resumen: a fecha de hoy el Fade tiene algo más de 23.000 millones pendientes de pago (llegó a emitir 26.000 milllones). Ahora, se trata de ver qué se hace con los 3.600 millones adicionales que la última decisión del Gobierno con su enmienda en el Senado ha vuelto a cargar sobre las eléctricas. 

¿Quién va a poner ese dinero? 

Salvo que finalmente haya una quita importante, algo que no parece muy probable: 

  1. Los ciudadanos como consumidores de electricidad. El sector ya ha avanzado que para cubrir dicha deuda (la de la famosa enmienda) habría que subir el recibo de la luz un 14%. Algo a lo que el Gobierno se niega tajantemente, aunque el ministro José Manuel Soria diga que los precios los fija el mercado. Por mucho que se titulice la deuda, a lo que parece dispuesto el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al final repercute en la tarifa eléctrica, aunque a lo largo de más años. 
  2. Los ciudadanos como contribuyentes. En un caso extremo, si hubiera que acudir al aval el Estado, responderíamos todos con nuestros impuestos. Ya pagamos impuestos verdes que iban inicialmente a cubrir el déficit eléctrico y están en las arcas de Hacienda. 
  3. Como accionistas. Hay una tercera vía por la que usted podría contribuir a pagar la deuda. En el caso de que fueran las eléctricas las que tuvieran que asumirla, si usted es accionista de estas compañías habrá visto cómo las acciones de Endesa, Iberdrola, Gas Natural, REE o Acciona caían estos días. Solo las tres primeras se han dejado 3.000 milones de euros en capitalización de lunes a jueves. 

Por decisiones tomadas por los distintos gobiernos desde 1999, el agujero ha ido creciendo. Y lo que se pretende hacer ahora para evitar que se inclumpla el déficit público es rescatar esos 3.600 millones para el Estado. 

La solución de titulizarlos supone volver a antes de julio, cuando se quiso frenar el crecimiento del agujero, y difiere el problema en el tiempo pero no lo elimina. Se genera así el efecto bola de nieve con el déficit eléctrico: las primeras emisiones del Fade llegaron a ofrecer intereses superiores al 7%, si bien las últimas rondaron el 3%. La realidad, se titulice o no, es que alguien tendrá que pagar y por algo se le llama déficit de 'tarifa'. 


sábado, 30 de noviembre de 2013

Trucos para ahorrar en calefacción


La calefacción (eléctrica o de gas) engrosa buena parte de las facturas energéticas de un hogar, casi el 50%. Reducir el coste, sin necesidad de pasar frío, redundará en un ahorro de la factura final: 

  1. Utilizar el termostato y bajar la temperatura. El uso correcto del termostato de la calefacción permitirá ahorrar dinero. La Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU) aconseja mantener una temperatura de 20 grados durante el día y 16 grados durante la noche. “Por cada grado que se baja la temperatura, se ahorra un 8% de energía”, señala la OCU. Un falso mito es que apagar la calefacción consume más energía que mantenerla encendida a temperatura constante. Según la OCU, no es verdad. “Aunque al encenderla tendremos un pico de gasto, a la larga el ahorro se nota y merece la pena”. Así, bajar la temperatura a 16ºC durante la noche supone ahorrar un 13% respecto a mantener la calefacción encendida a 20ºC. 
  2. Aislar la vivienda. Además de revisar en el domicilio la potencia contratada, también se aconseja intentar aislar la casa. Como es obvio, las ventanas pueden ser un punto de fuga de calor de una vivienda, pero también paredes y techos. 
  3. Usar reflectores colocar paneles reflectantes de calor tras los radiadores. Esta medida permite un ahorro en calefacción de entre el 10% y el 20%, señala la OCU. Los reflectantes de calor son láminas flexibles, con una fina capa de espuma aislante y una superficie metálica, habitualmente plateada. El calor 'rebota' en su superficie evitando que se difunda a la pared y lo concentra sobre el radiador que tiene delante. 
  4. Distribuir el calor. Si hay estancias que no se usan, cerrar la calefacción y mantener la puerta cerrada. Es preferible calentar estancias pequeñas.

Fuente original de la noticia: Cinco Días

La guerra eléctrica


Torre eléctrica en un tendido de alta tensión / PAWEL KOPCZYNSKI (REUTERS)


Articulo publicado por: Miguel Ángel Noceda
Diario: El País

El pasado jueves, 31 de octubre, el rodillo popular tumbó en el pleno del Congreso de los Diputados las siete enmiendas a la totalidad presentadas por PSOE, Izquierda Plural, UPyD, CiU, ERC, BNG y Compromís-Equo (solo el PNV, que anunció enmiendas parciales, no presentó a la totalidad) contra el proyecto de ley de reforma eléctrica aprobado por el Gobierno el pasado julio. Por una razón u otra, los partidos de la oposición rechazan el proyecto de ley, pero coinciden en que castiga a las renovables y al autoconsumo sin atajar de raíz las causas del déficit de tarifa, objetivo fundamental por el que se promulgó. 

El ministro de Energía, José Manuel Soria, no consiguió convencer a nadie de que el marco normativo “va a dar estabilidad al sector y a garantizar los menores costes posibles para los consumidores”. Al contrario, recibió toda clase de lindezas: “Supondrá un desmantelamiento de las renovables”; “es un atraco que supone una normativa dictada por los grandullones codiciosos que impide una verdadera democracia energética”; “se consagra un modelo de negocio en crisis, una especie de peronismo eléctrico”… En general, la oposición cree que el Gobierno se ha limitado a presentar un nuevo parche que sólo protege al oligopolio de las empresas eléctricas a costa del desarrollo de las renovables y de los autoconsumidores, sin que ello permita acabar con el déficit tarifario. 

Así está el panorama. Mientras el Gobierno se mantiene firme en su plan, la reforma eléctrica ha conseguido poner de acuerdo a partidos, consumidores y empresas, cuyos lobbies se han movido convenientemente en el Parlamento español y en Bruselas. Pero la coincidencia solo existe en el destino de las críticas, el Ejecutivo. Al tiempo, las eléctricas culpan a las renovables de todos los males que arrastra el sector y estas acusan a aquellas de querer mantenerse en una posición privilegiada. Al final, están todos contra todos en medio de un atasco en el que el policía (el Gobierno) no es capaz de ordenar el tráfico. 

La reforma, que comprende un total de 15 normas (entre un anteproyecto de ley, un decreto ley y varios reales decretos, órdenes ministeriales y resoluciones), persigue acabar con el déficit de tarifa y la deuda de 26.026 millones acumulada desde la reforma de 2000. La citada deuda se originó, principalmente, por el crecimiento desmesurado a partir de 2005 de primas a las renovables, que de 400 megavatios de potencia previstos pasaron a 4.000. Ese descontrol ha llevado a que haya una potencia instalada de 120.000 MW y solo se utilice la tercera parte. 

Para acabar con el déficit, la reforma estableció nuevos regímenes retributivos para las instalaciones de renovables y las redes de transporte y distribución. Los cambios incluyen la supresión de las primas a las renovables estableciendo un nuevo marco que fija una “rentabilidad adecuada”, lo que supone ahorrar unos 1.500 millones. Esta rentabilidad está basada en los bonos del Tesoro a 10 años más 300 puntos básicos para las renovables (7% ahora) y un 6% para el resto (los mismos bonos más 200 puntos básicos). Esta retribución afectará a la vida útil de las 55.000 instalaciones. Desde ahora, las renovables van a vender directamente al mercado. 

También incluye recortes de hasta 1.000 millones en los pagos regulados por gestionar las redes de media y alta tensión y la disminución de la retribución de los pagos por capacidad que perciben las centrales de ciclo combinado en 200 millones. Según Industria, sobran entre 4.000 y 6.000 MW de potencia sobre los 25.000 instalados con esta tecnología. Esa sobrecapacidad requiere, a su juicio, establecer el cierre temporal de instalaciones e instaurar “una subasta de hibernación”. 

Asimismo, el cambio en los pagos de capacidad se reduce de 26.000 euros a 20.000, que a su vez se reducirán a 10.000 aunque su pago se eleva de 10 a 20 años, y se cambia la regulación para el autoconsumo estableciendo un “peaje de respaldo”, que consiste en que los propietarios de estas instalaciones paguen si se cuelgan a la red general. 

La reforma también cambió la denominación de la tarifa de último recurso (TUR) por la de precio voluntario al pequeño consumidor (la utilizan todos los hogares y las pequeñas empresas). La TUR y los peajes de acceso (parte del sistema que se cobra por el uso de la red) se reparten al 50% la factura. La revisión de la TUR, cuyo precio se regula mediante la subasta que se hace entre las distribuidoras (el denominado pool), seguirá siendo trimestralmente. 

La consecuencia inmediata fue el aumento del recibo de la luz un 3,2%. Este incremento se debió a la subida del 6,5% de los peajes de acceso, cuyo monto asciende a 900 millones, cifra que forma parte de los 4.500 millones que supone la reforma. La mayor parte de este coste, por 2.700 millones, recae en cantidades similares sobre las compañías eléctricas y las firmas de renovables. Los restantes 900 millones los aportan los Presupuestos Generales del Estado para asumir los costes extrapeninsulares (lo que cuesta llevar la luz a los archipiélagos, Ceuta y Melilla). Industria pidió una aportación presupuestaria de 1.800 millones; pero el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, impuso sus tesis de contención para poder cumplir con las exigencias de Bruselas para reducir el déficit público y logró reducirlas a la mitad. 

Según Industria, el déficit de tarifa se habría elevado 10.500 millones y la luz habría subido un 42% (y no un 8%) de no haber tomado medidas entre 2012 y 2013. Entre esas medidas figuran la concesión de un crédito extraordinario de 2.000 millones con cargo a los Presupuestos de 2013 y recortes que repercutieron en el sector (reducción de primas, transporte, distribución…) e impuestos a la generación, que permitieron reducirlo en 6.000 millones. Los 4.500 restantes, por sí solos, habría supuesto un aumento del 19% del recibo. Entre 2003 y 2011 la tarifa ha subido un 63% poniendo a España como país más caro de la UE, solo superado por las islas Chipre e Irlanda. 

La reforma no convenció a nadie, incluidos la Comisión Nacional de la Energía (CNE, que se opuso al peaje de respaldo) y Bruselas, que vio con preocupación las trabas a las renovables. Todos se quejaron de no haber sido consultadas por el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, a la hora de diseñar el plan y se apresuraron a subrayar que la reforma hace inviables nuevas inversiones. Las compañías verán reducida su retribución en concepto de distribución en torno a 300 millones este año, que podrían incrementarse a 400 a partir de 2014, y las renovables un recorte sustancial en las primas. 

A todo ello hay que añadir que sigue habiendo déficit tarifario. A principio de año, el ministro Soria aseguró que en 2013 habría incluso un superávit de 16 millones; después, que el déficit de este año sería cero; para acabar reconociendo que el déficit se acercaría a los 3.000 millones. También dijo al principio que este último déficit no sería titulizado, como así se recoge en el proyecto de ley; luego, que sí sería titulizable con el aval del Estado (lo que obligaría a enmendar el proyecto de ley); días después, Nadal le corrigió y dijo que no. 

“Sobran las palabras” para las eléctricas. Según estas, “el largo y prolijo conjunto de normas tienen como único objetivo tratar de dar solución al déficit tarifario; pero ahí se agota prácticamente el supuesto alcance de la reforma”. El sector subraya, además, que entre un 40% y 50% de la tarifa son impuestos, sobrecostes y subvenciones derivadas de “errores” de política energética que no tienen nada que ver con los costes reales de producir y distribuir electricidad y que estos se refieren principalmente a las primas renovables. “Si se eliminaran, las tarifas serían perfectamente competitivas a escala europea”. 

Se da la paradoja, a su juicio, de que España registra uno de los precios eléctricos más altos… con unos costes de producción que están entre los más bajos (el precio mayorista de la energía es un 10% inferior a la media de los principales países europeos). Pero la paradoja sería mayor que, aunque resulte dudoso, la reforma podría acabar con el déficit tarifario sin conseguir tarifas competitivas, porque no actúa sobre los sobrecostes y subvenciones que lastran los precios eléctricos. 

Las eléctricas, que han arrancado una reunión con el comisario de Energía (Günter Oettinger) culpan de ello a los incentivos que se aplican para cumplir objetivos de la política comunitaria (20-20-20, consistente en reducir para 2020 un 20% el consumo de energía primaria; reducir otro 20% las emisiones de gases de efecto invernadero; y elevar la contribución de las energías renovables al 20% del consumo). Esa fue una de las quejas que llevaron a Bruselas 10 de las principales empresas eléctricas europeas el pasado mes. Las eléctricas —entre las que están las españolas Iberdrola y Gas Natural Fenosa (GNF) e, indirectamente, Endesa y E.ON España a través de sus matrices— exigen un cambio de la política energética en la UE. 

En concreto, ponen el acento en las “sobrerretibuciones” a las renovables inmaduras (solar y fotovoltaica), aunque exigen que se dejen de subvencionar todas, incluidas la eólicas, consideradas maduras. En su lugar, piden que los apoyos públicos a la energía renovable se centren en la investigación y el desarrollo, especialmente en las tecnologías de electricidad renovable menos maduras. Es decir, quitar las subvenciones a las fotovoltaicas y centrarlas en investigación.


“El aumento de la producción de renovables está expulsando del mercado otras tecnologías más baratas, en particular las turbinas de ciclo combinado de gas, y por tanto aumentado el precio final”, denunció Rafael Villaseca, consejero delegado de GNF. “Hay que abordar las subvenciones a las tecnologías que están inmaduras y usar los fondos para las maduras”, reclamó Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola. 

Las eléctricas reclaman, al tiempo, que se respeten los ciclos combinados. Según la denuncia, ya se han cerrado 50.000 MW, cifra equivalente a 50 nucleares. “Estas plantas no estarán ahí en caso de invierno frío”, han alertado los directivos, que amenazan con menos inversiones. 

En ese sentido, la reforma no aborda temas urgentes como el mix de generación. El descenso de la demanda y la irrupción de las renovables hace que los ciclos de gas apenas funcionen a un 5%-10% de su capacidad. Pero, además, en los próximos meses hay que tomar decisiones sobre continuidad de las centrales de carbón y realización de nuevas inversiones en estas instalaciones para cumplir objetivos medioambientales, pero no hay un marco normativo que permita realizar esas inversiones y ofrezca una mínima expectativa de recuperación, según las eléctricas. 

Sobre la rentabilidad razonable (en torno al 6% para las maduras), sostienen que está por debajo del coste de capital, lo que solo puede conducir a dos cosas: “Si las empresas invierten en estas condiciones, destruirán valor, se verán inmersas en problemas financieros insostenibles y sus gestores estarían incurriendo en serios conflictos de gestión ante sus accionistas; y, si deciden no invertir, la seguridad del suministro, el sostenimiento de un elevado número de empresas proveedoras y el propio empleo se verán en serio riesgo”. 

El contrataque de las renovables no se hizo esperar. Un total de 14 asociaciones —entre ellas las principales APPA, que agrupa a 500 empresas de renovables; Anpier, productores e inversores de energía fotovoltaica con 4.600 socios; Unión Española Fotovoltaica (Unef), que fusionó a tres asociaciones con más de 300 empresas, Protermosolar y Asociación Empresarial Eólica (AEE), que es la voz del sector eólico con 200 empresas— se han presentado también en Europa para presionar. En la eólica, considerada tecnología madura y por tanto menos criticada, figuran Acciona, ACS, Gamesa, Eolia, y las filiales de las tradicionales. 

Una de las más beligerantes es Abengoa, puntera en solar, que puso una demanda contra el Estado español por “expropiación” de sus plantas termosolares ante un tribunal internacional. Protermosolar, también ha denunciado a España en los tribunales europeos por vulneración del Derecho Comunitario por las últimas modificaciones normativas del sector energético español. 

Los recientes cambios regulatorios a los que ha estado sometida esta tecnología han representado una vulneración de los principios de confianza legítima y de no discriminación, quebrantando los principios de rentabilidad razonable y de seguridad jurídica, al haber supuesto un recorte del 37% en los ingresos del sector termosolar respecto a las condiciones en que fueron decididas las inversiones, mantienen. 

Según sus portavoces, la reforma planteada supone una inseguridad jurídica inadmisible. Además, la rentabilidad actual de los proyectos, de un 6%, es ajustadísima. Cualquier nuevo recorte llevará a la suspensión de pagos de los inversores, “lo que supone arruinar a 50.000 familias”. 

El director general de Unef, José Donoso, considera que el peaje al autoconsumo “es un absurdo impuesto al sol”, único en el mundo, que imposibilita de facto el desarrollo del autoconsumo y condena a un sector líder en el mundo a su desaparición. Asimismo, sostienen que no se puede castigar a un consumidor de la red tradicional que además autoconsume, paga los peajes para el mantenimiento del sistema que le corresponden. “El peaje de respaldo cierra el camino a la competencia y al desarrollo tecnológico, matando moscas con misiles: implicará que un autoconsumidor pague entre un 5% y un 9% más de peajes para el mantenimiento del sistema, siendo el que menos lo usa, que un consumidor tradicional”. 

Para los renovables, uno de los aspectos fundamentales de la futura reforma radica en conocer los datos sobre qué costes de inversión, operación y mantenimiento se considerarán como estándares para ser aplicados a las centrales termosolares construidas, para que compense la inversión efectuada y que la sitúe en un promedio del 7,5% de rentabilidad razonable. “Desde mediados de julio, los inversores de un conjunto de activos por valor de 70.000 millones no saben a qué precio les compensarán por la electricidad que están generando y no saben, por tanto, cuál debe ser la forma óptima de operarlas”, manifiestan.

Para ellos hay alternativas al recorte a las renovables. Hasta ahora, prácticamente todas las medidas de ajuste han recaído sobre los costes regulados, mientras que los llamados costes de energía, los que marca el mercado y que suponen el 50% del recibo eléctrico, no han sufrido ningún tipo de recorte. A su juicio, para lograr el recorte de 1.350 millones que provocará la reforma en el antiguo régimen especial se podría aplicar la rentabilidad razonable sobre los costes actuales (del 6,5% prevista para las tecnologías maduras) a la energía nuclear y la gran hidráulica (la sobrerretribución de costes de la nuclear y la hidráulica representa más de 2.000 millones al año al sistema, según sus cálculos). 

También proponen considerar que la rentabilidad para el negocio de distribución de las eléctricas corresponda con toda la vida de las instalaciones y la revisión de las subvenciones a los ciclos combinados, cuestión en la que se detienen con ganas. En este sentido, recalcan que en esta última etapa se subvencionó la instalación de 27.000 MW de ciclos de gas natural. “En 2011, se incrementó la subvención y, aunque el Gobierno actual ha reducido esa subida, los ciclos combinados reciben hoy una subvención mayor que la que motivó su inversión”, enfatizan, para incidir en que “la hibernación de los ciclos no cueste dinero a todos”. 

No acaban ahí. También plantean revisar la partida de pagos por interrumpibilidad, ya que el exceso de capacidad instalada desde hace más de siete años hace anacrónico su mantenimiento. Y piden solucionar la liquidación pendiente de los CTC (costes de transición a la competencia). Por tanto, las renovables no se consideran el problema: “El déficit de tarifa en 2008 se elevaba a 16.000 millones y hasta entonces las primas cobradas por las renovables no eran significativas. En 2012, las primas a las renovables representaron un tercio de los costes regulados que, a su vez, son aproximadamente la mitad de los costes del sistema. 

Por tanto, las primas a las renovables representaron sólo alrededor del 17% de los costes totales del sistema eléctrico”, señalan. “En 2013, las primas equivalentes a la termosolar representarán unos 1.100 millones, es decir, menos del 3% de los costes totales del sistema eléctrico y bastante menos de la mitad de cualquiera de las otras tres tecnologías principales del régimen especial”, se defienden.